Hoy, han venido de visita Miguel y Berta, los primos de Lúa. Los tres esperan a Marcos para jugar. Cuando Marcos llega, deciden contarles a los primos su mayor secreto…
– Miguel, Berta, tenéis que prometernos que no lo vais a contar a nadie, ¡pero a nadie! ni siquiera a vuestros padres, es nuestro secreto…
¡Juradlo por lo que más os guste del mundo!
– ¡Lo juro por los chicles de fresa! – dice Berta.
– ¡Lo juro por los helados de chocolate! – dice Miguel.
Y los cuatro suben juntos la escalera hacia el oscuro desván. Esa escalera que cruje y que hay que subir con cuidado para que no les pillen…
Cuando llegan y abren la puerta, ven al fondo esperando el Baúl.
– ¡Vamos chicos, seguidme! – dice Lúa. – No os asustéis, ¿vale?
Y nerviosos, muy nerviosos, abren la tapa del Baúl con un escalofrío y una gran sonrisa. Cierran los ojos, se cogen fuerte de las manos, y….
– ¡Lúa! ¿Qué ha pasado? ¿Dónde están Marcos y mi hermano?, ¡¡¡Han desaparecido!!!
Lúa estaba realmente asustada, no entendía que podía haber pasado, el Baúl no había funcionado con ellas, era la primera vez que les pasaba…pero claro, también era la primera vez que…
– No te preocupes Berta, creo que ya lo entiendo. Dame la mano otra vez y verás como pronto estaremos con Marcos y Miguel.
Cogieron de nuevo sus manos, y Lúa intentó tranquilizar a Berta abrazándola muy fuerte…
– Lúa, ¿Dónde estabais? No os veíamos por ningún lado…
– Claro Marcos, es que el Baúl no nos deja viajar a los 4 a la vez, así que primero habéis
llegado vosotros y luego nosotras…
Mirad chicos, esta es la Casa del Lago de la que siempre nos habla la abuela. Marcos y yo guardamos este gran secreto…y aquí venimos siempre que podemos, a jugar con los juguetes de la abuela, ¡que molan muchísimo!… aunque…hoy, parece que no hay ninguno por aquí…
Mmmmmmm…Se me está ocurriendo una idea.
Hay una pared blanca ahí, podríamos jugar al Escondite Inglés. A mí me enseñó la abuela, una tarde que estaba muy aburrida…
– ¿Al Escondite Inglés? –Preguntan Marcos, Berta y Miguel.
– Si. Uno se la liga, se coloca mirando a la pared y dando la espalda a los demás y dice: ¡un, dos, tres, al Escondite Inglés, sin mover las manos ni los pies! Pero tiene que decirlo mirando hacia la pared y cuando termina de decir la frase, se da la vuelta. Mientras, los demás tienen que ir andando hacia la pared desde atrás, y cuando el que se la liga se da la vuelta, tienen que quedarse muy quietos. Si se mueven, tienen que volver al punto de partida. El que llega primero, mientras no mira el que se la liga, es el ganador.
Lúa se la liga y juegan todos juntos al Escondite Inglés. Cuando todos ya se la han ligado una vez, deciden volver a casa. ¡Ha sido una tarde increíble! Abren entre los cuatro la tapa del Baúl, primero le toca a las niñas, luego a los niños y…
Vuelven a aparecer en el Desván. Berta y Miguel dicen a Lúa y Marcos, que nunca jamás contarán el secreto del Baúl y les dan las gracias por haberlo compartido con ellos.
– ¡Volved pronto, primos! Y recordad…¡¡¡A nadie!!!
Lúa&Marcos